Impacto social
El impacto de la gripe porcina y de cualquier epidemia o pandemia va más allá de la salud del individuo propiamente dicho, sino que afecta su entorno familiar, puesto que el peligro de contaminación a las personas cercanas siempre está latente, pero también afecta el entorno social pues la restricción desde fronteras entre países hasta las actividades cotidianas (cierre de escuelas, cese de actividades al aire libre y de grupos, cierre de oficinas públicas) repercuten de manera significativa en las comunidades afectadas. Por otro lado, además del sufrimiento humano que provoca la enfermedad, puede ocurrir reacciones de pánico que desorganizan la estructura social y económica dificultando el desarrollo de dichas comunidades.
Cuando la comunidad enfrenta emergencias de este tipo, es primordial que todos los actores sociales se involucren activamente; el gobierno, las empresas, la sociedad civil y los medios de comunicación, que en gran parte son los responsables de suministrar información útil en el tratamiento de la problemática y en la aparición de nuevos casos.

Sin embargo tambien este virus a traído un beneficio de nivel social. La epidemia de gripe porcina que afecta especilmente a México, se ha traducido en el Distrito Federal en la reducción de la delincuencia en casi la mitad, al cometerse actualmente entre 284 y 288 delitos diariamente. No ha habido secuestros, las violaciones han descendido más de 50 por ciento, de la misma manera que los homicidios dolosos y escasos han sido los robos a casas de habitación. En general los delitos de alto impacto social se han reducido, como son los robos: a transeúnte en vía pública, a pasajero a bordo de taxi, a pasajero a bordo de microbús, a pasajero a bordo de Metro, a cuentahabiente saliendo de cajero, a transportista, a repartidor, de vehículo, a negocio. También son menos frecuentes las lesiones dolosas por disparo de arma de fuego.


La famosa Influenza Mutada (Gripe Porcina) que se está dando en México y en algunos otros países, ha hecho que se tomen medidas en toda la nación, suspensión de clases, cancelación de conciertos y eventos deportivos, donde hay 172 casos tipo A confirmados y ya 149 muertos, sin embargo surgen grandes controversias, sobre la veracidad de esta epidemia, es que es raro que en estos tiempos de crisis económica, aparezca una nueva enfermedad, se escuchado y se ha alarmado a la sociedad de que se trata de crear una especie de “cortina de humo” para tener a la gente ocupada en protegerse y olvidarse de los problemas mundiales, siempre ha habido este tipo de manipulaciones políticas, en donde la televisión, radio y periódicos, los cuales antes eran “medios de información” se han convertido en “medios de manipulación”. Esta es una teoría que se ha venido manejando para poner en mal al gobierno o el sector político específicamente.

Por otra parte, aunque se habla de que habrá un retroceso del 1 ó 1.5 en la economía mexicana, la delegación del Trabajo señaló que será imposible cuantificar el impacto de la epidemia de Influenza en la productividad laboral; sería mayor si no se toman las prevenciones adecuadas.
Aún no se han presentado despidos debido a las faltas y la respuesta empresarial ha sido buena respecto al llamado de la Delegación del Trabajo y Previsión Social a tener “sensibilidad”, sin embargo, el impacto en la productividad laboral de las empresas a causa de la epidemia de influenza porcina aún es un dato desconocido e incluso podría ser incuantificable.

En si, no se sabe cuanta gente está faltando (a trabajar) lo que hay son reportes colectivos, algunas faltas, pero sobre todo retardos ocasionados principalmente por la organización en el resguardo de sus hijos.
Sin embargo, se podría decir que este impacto podría ser más severo si no se toman las medidas adecuadas, tales como suspender algunas actividades laborales que eviten la propagación de la enfermedad.

Cabe destacar que en los países que han sido afectados, no se tiene un pronóstico certero de cuánto va a durar la alerta epidemiológica o si va a evolucionar negativamente o positivamente, lo que si está muy claro es que en cualquier escenario lo mejor es tomar las debidas precauciones, prevenciones, y tomar las medidas necesarias para mitigar los efectos, en cualquier escenario, llámese político, económico o social, ser preventivo es mejor para la economía, que no serlo, porque una epidemia que se sale de control traería consecuencias económicas negativas mayores que lo que está sucediendo hoy en día.